Continuamente se está a vueltas con eso de que el cigarrillo electrónico no es tan bueno como se pinta y habladurías del estilo…

Y seguro que tú, como vapeador, sabes a lo que nos referimos y has escuchado alguna de estas ideas equivocadas que se tienen sobre nosotros en particular y sobre el vapeo en general: desde que somos bichos raros hasta que los e-cigs explotan (porque lo has visto en las noticias, claro

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Pero, más allá de noticias puntuales, las investigaciones científicas sobre este mundo están ahí para clarificar un poco todo esto.

Por eso, a continuación, recogemos la opinión (con base científica) de 4 expertos en el tema.

1. Dr. Hilary Jones y su apuesta por los e-cigs como alternativa al tabaco

Médico general y autor y presentador de temas médicos, el Dr. Hilary Jones contempla el cigarrillo electrónico como la opción más saludable para dejar de fumar.

Afirma que el problema “no es la nicotina en sí, sino el tabaco y el humo que se deriva del tabaco porque éste contiene alquitrán y no sólo es dañino para los pulmones, sino que puede incrementar el riesgo de padecer enfermedades seriamente graves”.

2. Profesor Peter Hajek y su análisis exhaustivo de todos los factores relacionados con el cigarrillo electrónico

Por su parte, el profesor Peter Hajek, director de la Tobacco Dependence Research Unit de la Universidad Queen Mary de Londres, ha realizado interesantes y completos estudios sobre todos los factores que entran en juego en un vapeador, es decir, toxinas, contenidos, dosis de nicotina, comportamiento de los usuarios…

Según él, sobre la mesa hay una clara controversia alrededor de los cigarrillos electrónicos porque son una “tecnología punta” que conlleva la merma de otras industrias, pero también destaca los inmensos beneficios que estos dispositivos tienen para la salud: “los e-cigs suponen un pequeño o casi inexistente riesgo para la salud y cuentan con la ventaja de ayudar a fumadores a cambiarse a algo más seguro”.

Además, apunta que “el asunto principal es que la nicotina en sí es completamente inofensiva (algo que la gente desconoce). En términos de riesgos para la salud se equipara al consumo del café. Son los químicos presentes en el humo los que matan”.

Por todas estas razones, Hajek insta a reguladores y políticos a establecer políticas sobre una base racional, ya que las actuales no tienen ningún fundamento científico.

3. El Dr. Michael Siegel y su explicación de por qué los vapeadores sí funcionan para dejar de fumar

Otro entendido, y mucho, en esto del vapeo es el Dr. Michael Siegel, que pertenece a la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston.

Sus investigaciones se centran en las razones de éxito de los cigarrillos electrónicos para dejar el tabaco, habiendo comprobado que para muchas personas el reemplazo de la nicotina no es suficiente, sino que también precisan suplir otras costumbres y acciones propias de cuando se fuma tabaco.

Hablamos, para que lo entiendas, de aspectos físicos y de comportamiento como el hecho de “sostener el cigarrillo, las sensaciones que se producen en la boca, el soplo, la exhalación y la inhalación, e, incluso, el famoso golpe de garganta”.

Señala que hay que dar a todo esto la misma importancia que se da a la adicción a la nicotina, y que lo bueno de pasarse al vapeo es que “hay tantas opciones que cada uno puede tener un tratamiento personalizado que le funcione”.

4. Clive Bates y su lucha contra una excesiva regulación de este tipo de dispositivos

Terminamos con la reflexión de Clive Bates, ex-director de Action on Smoking and Health (ASH), que ha contribuido mucho a la comunidad del e-cig y creado el blog The Counterfactual, todo un referente para esta materia.

Asegura que “la regulación excesiva que se está llevando a cabo en la actualidad con el cigarrillo electrónico se traduce en unas consecuencias indeseadas porque, con tantísimas trabas, los productos alternativos al tabaco resultan menos atractivos y el efecto no puede ser más negativo: poca gente termina haciendo el cambio y sigue fumando.

Estas referencias son un ejemplo de que, en cierto modo, la culpa de la mala prensa que tienen los cigarrillos electrónicos es fruto del desconocimiento que hay sobre qué son estos dispositivos, cómo funcionan y por qué pueden echar una mano a los fumadores que tienen en mente dejar el tabaco definitivamente.Seguiremos haciéndonos eco de los datos nuevos que salgan, aunque nada mejor que nuestra experiencia para saber que pasarnos a las nubes de vapor nos ha cambiado la vida.